La gluteoplastia es una cirugía que puede utilizar implantes para aumentar volumen o corregir determinadas alteraciones de la zona glútea.
El procedimiento suele durar alrededor de dos horas y puede manejarse de forma ambulatoria. La anestesia se selecciona de acuerdo con las características del caso.
Los implantes se colocan mediante incisiones situadas en los pliegues de la región y su posición se determina de acuerdo con la técnica elegida.
La recuperación inicial suele plantearse aproximadamente entre 3 y 10 días, acompañada de indicaciones específicas sobre compresión, actividad y seguimiento.


