La liposucción se utiliza para retirar depósitos localizados de tejido graso y definir el contorno en distintas zonas del cuerpo. Está enfocada en áreas específicas y su planificación considera la distribución de grasa y las características de la piel.
La lipoescultura combina la extracción de grasa con su reinyección en zonas seleccionadas para mejorar curvas y proporciones. Puede realizarse de forma aislada o acompañar otros procedimientos.
La duración suele variar aproximadamente entre una y tres horas según el número de áreas y el volumen a tratar. La anestesia y el manejo ambulatorio u hospitalario se definen de acuerdo con la extensión del procedimiento.
La vuelta inicial a actividades cotidianas suele plantearse aproximadamente entre 3 y 10 días. Las prendas compresivas y otros cuidados forman parte del seguimiento posoperatorio según el plan indicado.


